Cuando la muerte me mostrĂł la vida
Hay momentos que dividen una vida en dos. Un antes y un después.
Este es uno de ellos.
Durante años vivà sin comprender muchas de las experiencias que me acompañaban. Intenté darles una explicación lógica, ignorarlas e incluso convencerme de que eran fruto de mi imaginación. Pero llegó un instante en el que todo cambió.
La muerte llamó a mi puerta y, contra todo pronóstico, fue ella quien me enseñó a vivir.
Lo que parecĂa el final terminĂł convirtiĂ©ndose en el comienzo de un camino que jamás habrĂa imaginado recorrer. Un camino de preguntas, de descubrimientos y de una transformaciĂłn profunda que me obligĂł a mirar más allá de lo que siempre habĂa creĂdo posible.
Fue entonces cuando comprendĂ que aquello que durante tanto tiempo habĂa considerado extraño o inexplicable no era un castigo ni una fantasĂa. Era una parte de mĂ que habĂa permanecido en silencio, esperando el momento adecuado para manifestarse.
Este capĂtulo no pretende convencer a nadie. Solo compartir una experiencia que cambiĂł mi vida para siempre.
Y si mientras lees estas páginas sientes que algo resuena en tu interior, quizá sea porque este viaje no habla Ăşnicamente de mĂ.
Tal vez, de alguna manera, también hable de ti.
Bienvenido a este viaje entre dos mundos.
